Tuesday, November 1, 2016

Internet in Cuba

Guest post by Cuban professor Armando Camacho Costales
(http://huxley.cubava.cu/)

Nearly two years after December 17th, Cuban youth are aware of the Internet -- the genie is out of the bottle -- but access remains severely limited and slow. It is clear that the Internet will impact individuals, organizations and society in ways we can not predict, and that generates fear, but Armando looks forward to universal access. He is confident that the Internet will lead to "creative destruction."


Precedentes

Casi dos años del 17 de diciembre uno de los cambios más evidentes y de mayor impacto en la vida cotidiana del cubano ha sido la posibilidad de acceder a la INTERNET. En toda la geografía nacional se ha incorporado al paisaje urbano y rural cientos de jóvenes con sus portátiles, tabletas, teléfonos inteligentes “navegando por la internet”. Pero la mayoría de esos jóvenes aún pueden hacer la distinción entre estar “on-line” y “off-line”.

Narraba Kafka: “A partir de cierto punto en adelante no hay regreso. Es el punto que hay que alcanzar”. Ese es el punto de no retorno que hay que alcanzar en la INTERNET en Cuba; cuando nuestros jóvenes no sepan distinguir entre estar “conectados” o “desconectados”.

Limitaciones

La INTERNET no está exenta de limitaciones. ETECSA es un monopolio. El único proveedor de servicios de INTERNET en Cuba (ISP, por sus siglas en inglés). El único proveedor de telefonía fija y móvil, local y de larga distancia, la que despliega, administra y gestiona la totalidad de las redes de telecomunicaciones cubanas. Además de otros variados servicios. ETECSA impone precios de monopolio que nada tienen que ver con la dinámica de la oferta o la demanda; ejemplo: 10 horas de conexión a la INTERNET equivalen a 20 CUC o 500 CUP, el 85.6% del salario medio mensual nacional del año 2014 según las cifras oficiales de la ONEI.

ETECSA posee estándares de calidad en la prestación de dichos servicios ISP que pueden ser considerados medios o bajos si los comparamos con naciones latinoamericanas como Chile, República Dominicana o Ecuador; resulta común que la conectividad a la INTERNET desde sus salas de navegación NAUTA (fija) o puntos WIFI (móviles) se vea afectada por una variedad de problemas técnicos o de infraestructura, incluso hasta de gestión y administrativos.

Las condiciones de infraestructura en las Salas de Navegación son bien pobres. Un ejemplo, en el Tele Punto Comercial, ubicado en la transitada calle Obispo, necesitas hacer una “cola” de una hora para adquirir una tarjeta para conectarte, después otra media hora para acceder a la Sala de Navegación. De las doce estaciones de trabajo solo están en servicio cinco, de estas cinco dos tienen defectuosos los puertos USB, el teclado es ilegible, los navegadores están desactualizados o no tienen instalados todos los componentes necesarios que te permitan visualizar, descargar o gestionar las facilidades con que cuenta la Red. Lo mismo ocurre con los puntos de acceso WIFI.


Finalmente accedes, comienza a transcurrir el tiempo esta vez ya con el precio de ETECSA, una hora “on-line” por dos pesos cubanos convertibles; para enfrentarnos a mensajes cómo estos:


Entonces enfrentas otra de las limitaciones de la Red en Cuba. La imposibilidad de acceder a la totalidad de la INTERNET. Solo tienes acceso a una versión de la Red, una INTERNET (re)definida y controlada por visiones censuradas y (re)construidas por una diplomacia electrónica, el dilema del dictador o una “neoguerra fría” fraguada esta vez en nuestros campos de batallas virtuales.

Entendimientos y anarquías

En cuanto a la interpretación del presente y a la proyección del futuro de la INTERNET en Cuba; y, como punto de partida prefiero enfocarme en la famosa frase de Eric Schmidt:
Internet es la primera cosa que la humanidad ha creado y que la humanidad no entiende, el mayor experimento de anarquía que hemos tenido.
La frase de Schmidt tiene total vigencia en la Cuba de Hoy. Estamos confrontando esas múltiples confrontaciones entre “entendimientos” y “anarquías” de ese experimento llamado INTERNET; y no solo a nivel técnico o académico, sino a nivel de toda una sociedad.

Los debates actuales que se producen en torno a la libertad de prensa en la Isla, el periodismo, los medios de información, el acceso a la información son consecuencia directa de una sociedad que se acomoda e intenta “entender esa anarquía”. Concebir en nuestra “vita activa” nacional la “libertad de INTERNET”.

“Entender esa anarquía” conlleva a enormes esperanzas de cambios pero también comporta diversas actitudes e inquietudes sociales, políticas, culturales y económicas. Pues afecta los paradigmas económicos, sociales y políticos.

Por cuestiones profesionales conozco del impacto y las correlaciones del despliegue de las tecnologías de la información y las comunicaciones (ICT por sus siglas en inglés) en el crecimiento del Producto Interno Bruto o en otras variables económicas como pueden ser la productividad, el trabajo, la movilidad laboral... Pero la INTERNET es mucho más, ya que genera una dinámica otra en aspectos menos tangibles como la propia inteligencia humana, el funcionamiento de sus redes neuronales, la percepción de bienestar en las personas y la colectividad, las relaciones interpersonales y sociales, la cultura y nuestra propia visión como especie de nuestro mundo.

Temores y fantasías- Sociedad en Red

Según un estudio publicado por Martin Hilbert en la revista Science en 2010, el 95% de toda la información existente en el planeta está digitalizado y en su mayor parte accesible desde la INTERNET.

El acceso del 50% de la población para el año 2020 resulta una meta aceptable, pero no suficiente. Una meta aceptable y suficiente sería que el 90% de los cubanos accedan a ese 95% de toda la información humana digitalizada. Ahora.

Ese ahora será nuestro reto. La (re)construcción de un dialogo nacional y multidisciplinario para definir y establecer las políticas indispensables con los instrumentos técnicos, legales, sociales, económicos y políticos necesarios para maximizar el valor único que tiene la INTERNET como herramienta de colaboración y cooperación, como instrumento difusor de conocimientos y pluralidad, como motor generador de libertades y conexiones, como experiencia de educación e innovación, facilitadora para establecer redes digitales y humanas que nos dignifiquen. Para que por igual individuos como la sociedad en su conjunto expandir y explorar todas sus posibilidades. Nuestro reto es definir y establecer nuestra Cuba en Red. Ahora…

Una mayor penetración de las ICT y de las redes fijas y móviles y de la infraestructura necesaria que facilite un mayor y mejor acceso de la INTERNET para un aprovechamiento de todas sus potencialidades por parte de una población con altos índices de educación y altas expectativas sociales y económicas, facilidades para importar tecnología, políticas que promuevan la red de dominio .cu con contenidos educativos, comerciales, entretenimiento, desarrollados por emprendedores cubanos y las instituciones y empresas nacionales.

Escribía Manuel Castells por allá por el lejano 2009:
Poder y contrapoder, relaciones fundamentales en la sociedad, se estructuran en la mente humana mediante la construcción de significado y mediante el procesamiento de la información de acuerdo a unos determinados valores e intereses.
Desde la aparición del concepto Sociedad en Red la propia conectividad a la INTERNET resulta un poderoso instrumento de comunicación y una efectiva y autónoma organización colaborativa para contraponerse a los particulares intereses ideológicos y económicos y a todas las inercias que impidan la propia dinámica social de cambios.

En los próximos años asistiremos a la asimilación de esos valores e intereses mediante la asimilación no solo de información sino de una redefinición de nuestros propios significados como individuos y sociedad en transición. Dinámica de cambios que promueve un acceso al enorme reservorio de experiencias humanas que es la INTERNET.

Asistimos en Cuba a la “destrucción creativa” teorizada por los economistas de la Escuela de Viena. De ahí que los cambios en nuestros paradigmas de comunicación y la dinámica social resulten tan significativos y relevantes cuando analizamos el impacto que el acceso a la INTERNET tiene sobre Cuba.

El propio Manuel Castells concluye su ensayo:
Una tecnología de comunicaciones digitales que ya es una segunda piel para los jóvenes, mientras que, por otro lado, alimenta los temores y las fantasías de los que siguen gobernando una sociedad que ya apenas comprenden.


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